Artículo escrito por Marcos Algorta
Hoy contamos con más evidencia que entonces, tanto internacional como local, y la respuesta es clara: profesionalizar la dirección importa, y se nota en los resultados.
Lo que dice la evidencia reciente

Un análisis del BID (2023), que reunió 44 estudios sobre programas de formación gerencial, confirmó que la capacitación de directivos mejora prácticas de gestión, productividad, utilidades y supervivencia empresarial.
Entrenar a supervisores en soft skills aumentó la productividad en un 12% y redujo la rotación en 15%.
Otros estudios, como un ensayo del NBER (2023), mostraron que entrenar a supervisores en soft skills aumentó la productividad en un 12% y redujo la rotación en 15%. Por otro lado, el Financial Times (2024) señala que, pese a la caída en el patrocinio corporativo, los egresados de MBAs y EMBAs reportan mejoras salariales y nuevas oportunidades profesionales.
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Evidencia desde Uruguay: educación y gestión van de la mano
En 2024 en una investigación que hicimos sobre la Gestión Sistemática de Alto Desempeño (GSAD) en empresas uruguayas, el hallazgo fue categórico: Empresas con directivos con formación universitaria aplican más sistemáticamente prácticas de gestión, lo que se refleja en mayor EBITDA por persona, productividad y resultado bruto.
En Uruguay la capacitación de gerentes se traduce en mejores resultados económicos
En pymes, el impacto es aún más claro: la capacitación de gerentes se traduce en mejores resultados económicos. La profesionalización de la dirección, incluso en empresas familiares, está asociada a niveles de gestión comparables con los de compañías no familiares. Dicho en simple: cuando profesionalizamos la dirección, mejoramos la gestión; cuando mejoramos la gestión, mejoramos los resultados.

El valor de un MBA y EMBA
Es en este cruce entre evidencia global y realidad local donde los programas de MBA y EMBA de Universidad ORT Uruguay encuentran su razón de ser. No se trata únicamente de transmitir conocimientos técnicos, sino de generar un espacio de aprendizaje transformador y aplicado.
Algunas claves:
Aplicación práctica inmediata: cada proyecto académico se convierte en una iniciativa concreta dentro de la organización del estudiante. Esto asegura que el retorno de la inversión comienza incluso antes de graduarse.
Redes y aprendizaje entre pares: Los MBA y EMBA no son aulas tradicionales, son espacios donde profesionales de distintos sectores enfrentan juntos problemas reales y construyen soluciones reales. Este intercambio entre pares genera un aprendizaje que ningún libro puede replicar.
Networking con valor: el contacto con colegas, profesores y egresados se traduce en alianzas estratégicas, oportunidades de negocio y colaboración profesional que perduran en el tiempo.
Formación integral: estrategia, finanzas y marketing se combinan con innovación, analítica, liderazgo, comunicación, negociación y toma de decisiones. Son las mismas áreas que la investigación identifica como palancas de productividad y resultados.
Visión Global: Una perspectiva internacional con perspectiva global a partir de las experiencias con docentes extranjeros, intercambio académico y cursos en universidades de primer nivel. En definitiva, un MBA o EMBA es mucho más que un título. Es un proceso que transforma la forma en que pensamos los problemas de gestión y las soluciones posibles.

Más allá del título: impacto en la persona y en la organización
Lo que marca la diferencia no es solo el contenido, sino la experiencia de transformación personal y profesional. Los estudiantes aprenden a tomar decisiones bajo presión, a liderar equipos diversos, a gestionar el cambio y, sobre todo, a ver su propia organización con nuevos ojos. La evidencia muestra que la formación es más efectiva cuando se integra en el puesto de trabajo.
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Una invitación
Uruguay necesita directivos capaces de navegar entornos de incertidumbre, liderar equipos en contextos complejos y, sobre todo, transformar la gestión en resultados tangibles para un mundo global.
La profesionalización de la dirección es una de las palancas más claras para mejorar la competitividad de nuestras organizaciones. El MBA y el EMBA de Universidad ORT Uruguay están diseñados para cumplir esa misión: formar líderes que no solo gestionen, sino que transformen.
Si estás en una posición de liderazgo —en una gran corporación, en una pyme o emprendiendo—, te invito a considerar la formación superior ejecutiva no como un gasto, sino como una inversión estratégica. Una inversión que rinde en lo personal, en lo profesional y en lo organizacional.
Sobre el autor

Marcos Algorta es Doctor en Administración de Empresas, tiene una Maestría en Estudios Organizacionales y un postgrado en Cambio Organizacional. Diplomado de Estudios de la Integración Europea, es licenciado en Negocios Internacionales e Integración.
Se desempeña como coordinador académico adjunto del Master en Administración de Empresas - MBA de la Facultad de Administración y Ciencias Sociales en la Universidad ORT Uruguay.








