“Europa necesita a América Latina y América Latina necesita a Europa”

Conferencia por el Dr. Carlos Malamud
Fecha: 30/10/2019

Algunos de los beneficios para la Unión Europea con respecto al Acuerdo de libre comercio Mercosur-Unión Europea son el ahorro en aranceles, el aumento de exportaciones para empresarios y el acceso a las compras públicas. Para el Mercosur, uno de los principales beneficios es acceder a un mercado de 513 millones de habitantes con un gran poder adquisitivo.

Así lo indicó el Dr. Carlos Malamud, quien ha sido seleccionado por Esglobal como uno de los 50 intelectuales iberoamericanos más influyentes, durante la conferencia “Pasado, presente y futuro del acuerdo Unión Europea–Mercosur”. El evento tuvo lugar el jueves 10 de octubre de 2019 en la Facultad de Administración y Ciencias Sociales de la Universidad ORT Uruguay. Formó parte del ciclo de conferencias que realiza el Departamento de Estudios Internacionales.

Malamud es investigador principal del Real Instituto Elcano, catedrático de Historia de América en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y miembro de la Academia Nacional de la Historia de Argentina.

Un tratado mixto e imperfecto

“Las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur se extendieron durante 20 años. El tratado, teóricamente tan afanosamente buscado por unos y por otros, se pudo firmar hoy y no antes, y probablemente tampoco se pueda firmar mañana. Es decir que si en los meses próximos, por algún motivo, el tratado descarrila, la posibilidad de recomponerlo es escasa”, señaló el investigador y agregó que las coyunturas son cambiantes, por lo que no se deben mirar los años de negociaciones “como una foto fija”.

Malamud destacó el interés mutuo en llevar a cabo el acuerdo: “Europa necesita a América Latina y América Latina necesita a Europa”. Sin embargo, “el problema radica en que Europa no sabe claramente lo que quiere de América Latina” y viceversa.

“A diferencia de lo que muchos opinan, este tratado no es ni de izquierda ni de derecha”, dijo Malamud, quien definió al acuerdo como un tratado mixto e imperfecto: mixto en el sentido de que no es solo un tratado de libre comercio sino que implica aspectos comerciales, políticos y de operación. Es imperfecto, ya que, “cuanto más amplia y profunda es la negociación, más complicado es arribar a un acuerdo”.

Ganadores y perdedores

“Todos los tratados de esta naturaleza son imperfectos por la multiplicidad de piezas que hay que encajar, la cantidad de rubros a considerar y la cantidad de actores a tener en cuenta. Cuando un acuerdo de esta naturaleza se cierra hay ganadores y perdedores”, dijo Malamud.

En particular, el acuerdo Unión Europea–Mercosur contó con varias interrupciones. En el proceso de negociación, “la Unión Europea hablaba con una sola voz” y cada país del Mercosur tenía “su propio discurso”. En 2004 el acuerdo estuvo a punto de cerrarse, pero esto no sucedió. Las negociaciones se suspendieron y se reanudaron en 2010: “Esto ocurrió básicamente gracias a la acción y presión de España”.

“En este contexto, muchos se preguntan si este convenio va a facilitar la reforma tan necesaria del esquema de integración regional. Lo que sí es verdad es que la firma de este tratado ha servido y va a servir para allanar la firma de nuevos tratados”, concluyó Malamud.

Conferencia completa: