Entre libros y goles, un futbolista con visión de futuro

Entre libros y goles, un futbolista con visión de futuro

Francisco Ginella es futbolista profesional: juega en Wanderers, participó con Uruguay en el Mundial Sub 20 de Polonia y hoy está con la selección en los Panamericanos de Lima. Entre prácticas y partidos, cursa la Licenciatura en Gerencia y Administración de ORT.

Fecha: 01/08/2019

Debutó en la Primera División del fútbol uruguayo, en Wanderers, en abril de 2018. Aunque rápidamente se afianzó en el equipo titular, el nombre de Francisco Ginella comenzó a resonar este año a partir de sus destacadas participaciones con las selecciones sub 20 y sub 23 de Uruguay.

En mayo participó en el Mundial Sub 20 de Polonia, en el que incluso convirtió un gol en el debut de Uruguay contra Noruega, y en estos momentos está con la selección sub 23 en Perú compitiendo en los Juegos Panamericanos de Lima.

Entre medio de las prácticas y partidos, Francisco también dedica tiempo al estudio, tras haber optado por hacer la Licenciatura en Gerencia y Administración de la Universidad ORT Uruguay. Si bien hoy su principal objetivo es convertirse en el mejor futbolista profesional que pueda llegar a ser, conoce las ventajas de seguir una carrera universitaria y así la lleva: sin prisa pero sin pausa.

¿Desde cuándo estás en primera división?

Llegué a Wanderers con 14 años, hice todas las divisiones juveniles y con 18 años subí a Primera División.


Antes de subir a primera, ¿cuántos días entrenabas y cómo dividías el tiempo para también dedicarte al liceo?

Entrenaba todos los días. Al principio jugaba los domingos y después los sábados. Salía temprano de casa y llegaba tarde. Muchas veces mis padres me pasaban a buscar por el colegio para ir a entrenar. Era sacrificado, pero era lo que me gustaba.

Tenía tiempo, porque llegaba a mi casa a las 18 horas y con 15 años tenés una energía bárbara. Es cuestión de tener voluntad, porque tiempo y energía para hacerlo tenía.


Es normal escuchar que muchos, cuando van avanzando de edad, terminan eligiendo entre finalizar el liceo o avanzar con la carrera futbolística. ¿Qué fue lo que te llevó a hacer las dos cosas al mismo tiempo?

Yo creo que fue algo que me inculcaron mis padres desde chico. Ellos sabían que a mí me encantaba el fútbol y se fue dando todo para que pudiera jugar. Pero fue mérito de ellos, porque me enseñaron de que hay que estudiar además de jugar al fútbol. Siempre me dieron los medios para que pudiese hacer las dos cosas. Si bien yo tuve que poner voluntad y dejar cosas de lado, creo que los responsables fueron ellos.

Y yo también creo que es importante que todo el que tenga la chance de formarse para el futuro, debe hacerlo. Siempre todos dicen que la carrera del futbolista es corta y es verdad, entonces hay que prepararse para el después.


¿Siempre tuviste como objetivo estudiar en la universidad?

Fue algo que siempre tuve en mente y va de la mano con lo que mencionaba anteriormente. Es algo que me inculcaron.


La universidad implica más estudio que el liceo y pasar a primera también supone una mayor dedicación. ¿Cómo lograste que hoy en día convivan las dos facetas: la del estudiante universitario y la del futbolista profesional?

El fútbol, sin dudas, en esta etapa profesional me implica mucho más tiempo, pero trato de acompañarlo con la facultad, de no soltarla. En vez de hacer todas las materias que lleva un semestre, trato de hacer dos menos, por ejemplo. Este primer semestre, por el tema del Mundial, hice dos materias, pero bueno... Trato de hacer la mayor cantidad de materias posible sin que me sature el fútbol y la facultad.

La prioridad hoy es el fútbol y no me pongo plazos para terminar la carrera. Es muy incierta la carrera del futbolista, así que trato, mientras pueda, de hacer la mayor cantidad de materias y dedicarle tiempo y seriedad a la facultad, de aprovechar los ratos que tengo para estudiar.


Suponiendo que estás en época de obligatorios o exámenes, ¿cómo ordenás tu día para cumplir con el estudio?

Entreno de mañana y trato de estudiar por la noche. Si tengo un ratito, siempre trato de aprovecharlo para que no se me acumule el estudio.

¿Qué significó para vos haber ido con Uruguay al Mundial Sub 20 en Polonia y haber sido seleccionado para los Juegos Panamericanos?

Me generó felicidad, porque es el sueño de todo futbolista que está en formativas empezar a representar a Uruguay, ya sea a nivel juvenil o en cualquier nivel. Así que orgullo, satisfacción de todo el trabajo que hice desde chico, las cosas que dejé de lado, porque valió la pena, dio sus frutos. También siento orgullo por toda la gente que me ayudó a llegar hasta acá.


¿El principal objetivo de los futbolistas es intentar trabajar para llegar a la selección uruguaya, ya sea la mayor o juveniles?

No, lo tenés de fondo, pero vos trabajás para ser la mejor versión de vos mismo y el mejor jugador que puedas llegar a ser, al tiempo que buscás disfrutar de lo que hacés. A veces es difícil, pero yo creo que la clave está ahí, en dar la mejor versión de vos y tratar de explotar todas tus virtudes, corregir tus defectos y no olvidarse de disfrutar.


¿Por qué optaste por la Licenciatura en Gerencia y Administración?

Siempre me gustaron más los números volcados hacia lo que es la economía. A la hora de elegir la carrera, comparé con la Licenciatura en Economía y Contador Público, pero la que más me convenció fue la Licenciatura en Gerencia y Administración.


¿Cómo creés que van a convivir en el futuro tus dos facetas: la del licenciado y la de futbolista?

La verdad es que me imagino un montón de cosas, pero no sé qué va a pasar. Recién me estoy iniciando en lo que es el fútbol profesional, que pretendo dedicarle el mayor tiempo posible, para llegar a ser el mejor jugador que pueda. A la vez, también me estoy iniciando en lo que es esta carrera. Así que sin ponerme presiones, quiero llevar las dos de la mano y en un futuro se verá.


¿En qué te ves trabajando en un futuro vinculado a la carrera?

Si te digo te miento, porque la verdad aún no lo sé. A veces pienso algo vinculado al fútbol y otras veces pienso que no me tienta tanto, pero de acá a que me retire de jugador de fútbol pasará un montón de tiempo y ahí tendré más tiempo para pensarlo.

Mi objetivo es alargar lo más que pueda la carrera como futbolista y tener el estudio como un backup, y también como formación personal. Todo lo que sume de acá al futuro me va a servir, ya sea la carrera o algún curso, todo lo que sume al jugador de fútbol es positivo.


Aunque existen varios casos conocidos —tenés a Diego Riolfo como ejemplo en Wanderers—, por lo general, el futbolista no suele seguir formándose académicamente. ¿Por qué vos creés que sí es positivo seguir incorporando estudio?

Si te ponés a hablar con otros futbolistas, yo creo que todos piensan que es positivo, solo que algunos no tienen la cultura asimilada de estudiar. El fútbol conlleva un montón de emociones, un día no sos nadie y al siguiente partido sos un fenómeno. Saber manejar eso es complicado y a veces el jugador de fútbol no aprovecha el momento. He leído y escuchado a muchos que dicen "¿por qué no me formé antes? ¿Por qué no estudié cuando era más chico?".


¿Hay algo que hayas aprendido en la universidad y que lo lleves al fútbol o viceversa? ¿Tratás de mezclar los dos mundos?

No, trato de separarlos. Cuando estoy entrenando, me enfoco en eso y cuando vengo a la facultad pongo la cabeza en el estudio.