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“La cultura es un instrumento de la política exterior”

“La cultura es un instrumento de la política exterior”
Fecha: 17/05/2016

Ante un auditorio colmado, el Lic. Roberto Varela Fariña –embajador de España en Uruguay- dictó la conferencia "La promoción de la cultura de España en el exterior” el miércoles 11 de mayo de 2016.

Durante el evento, organizado por el Departamento de Estudios Internacionales de la Facultad de Administración y Ciencias Sociales, Varela Fariña disertó acerca de la difusión de la cultura española en el mundo, así como sobre la importancia que tiene dentro de la política exterior.

España: una cultura rica y diversa

“En España se considera a la cultura como una industria”, aseguró Varela Fariña, aunque aclaró que “es algo que va más allá”.

Actualmente, dicho país figura dentro de los 20 con mayor renta del mundo. A pesar de ello, culturalmente y en palabras del embajador, se encuentra en el top cinco: “La situación de España, como potencia cultural, está por encima de cualquier otro ranking económico, poblacional, o demográfico, que pudiera estar”.

Sumado a ello, Varela Fariña indicó que es el segundo país del mundo con mayores bienes declarados como patrimonio mundial de la Unesco.

“Partimos de una riqueza propia, que viene dada por la variedad y la diversidad cultural que tiene España”, señaló.

Política exterior y cultura

“La cultura es un instrumento de política exterior”, sentenció el embajador aunque reconoció que no todos están de acuerdo con dicha idea. También advirtió que no es el único instrumento: el comercio, las relaciones internacionales propiamente dichas y las embajadas, también sirven a la política exterior.

Asimismo, detalló que una buena forma de “hacer amigos” –desde el punto de vista internacional– es a través de la cultura. Por ejemplo, afirmó que “no hay mejor manera de entrar en Estados Unidos, que con una exposición que les pueda interesar”. “El entorno cultural nunca es hostil; siempre es agradable, simpático”, dijo.

Para Varela Fariña, en España “todos los gobiernos han defendido la cooperación y la cultura como instrumentos de política exterior”. Destacó que a lo largo de los últimos 30 años de democracia, la política cultural española en el exterior “ha seguido, más o menos, algunas constantes”. En este sentido reconoció un “cierto consenso”, en torno a las necesidades de promoción de la cultura fuera del territorio español.

¿Quién se debería encargar de la promoción cultural en el exterior?

Según el embajador, en su país perdura la polémica acerca de si el Ministerio de Cultura debe realizar la promoción cultural en el exterior o si, por el contrario, debe ser una tarea del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Varela Fariña se decanta por la segunda opción. “Yo creo que es Asuntos Exteriores”, manifestó ya que, al considerar que “la cultura es un instrumento de política exterior”, es “evidente” que corresponde a dicho Ministerio tomar la decisión. “Por supuesto que de la mano del Ministerio de Cultura”, añadió.

También explicó que a la hora de intervenir culturalmente en un país, dicha decisión está condicionada por la relación que se tenga con España. El diplomático debe tener experiencia en el tema, además de la sensibilidad para saber qué es lo que se necesita traer a un país y qué no. De todas formas, puntualizó que su opinión es “muy cuestionable y discutible”.

Varela precisó que la Constitución española dice claramente que la competencia en política exterior compete exclusivamente al Estado. “Sin embargo, la promoción cultural, turística, gastronómica, industrial o comercial, también puede ser competencia de las comunidades autónomas”, dijo e indicó que estas tienen sus propios mecanismos de promoción y cuentan con oficinas dedicadas a dicha actividad.

Una visión sobre Uruguay

“Para un país de tres millones de habitantes, la producción y el flujo cultural, el aura que desprende, y lo que conocemos de Uruguay desde afuera es bastante asombroso”, aseguró el embajador. En su opinión, se trata de un país “muy rico”, que es “fantástico” para trabajar sobre temas culturales, ya que es “muy receptivo”.

Igualmente, manifestó que ve con preocupación el hecho de que proliferen y se repitan los errores que se han cometido en España. Por ejemplo, mencionó la creación incesante de nuevas instituciones culturales: “Está bien que se creen pero hay que mantenerlas”. “No hagamos de cada edificio abandonado un centro cultural porque no va a funcionar”, aconsejó. La razón está en que “no va a haber dinero para mantenerlo”.

“Lo que se necesita, simplemente, es lo que necesitamos todos: seguir trabajando en la cultura”, finalizó.

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