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“La cultura es parte del desarrollo humano”

Conferencia de la Licenciatura en Estudios Internacionales de la Universidad ORT Uruguay.

El embajador de España en Uruguay, el Lic. Roberto Varela Fariña, brindó la conferencia “La acción cultural exterior también es política exterior”, el miércoles 5 de noviembre de 2014, en el auditorio del Campus Pocitos de la Universidad ORT Uruguay.

El evento formó parte del ciclo anual de conferencias del Departamento de Estudios Internacionales de la Facultad de Administración y Ciencias Sociales.

Cultura y política exterior

La política cultural y la de cooperación al desarrollo son fundamentales para la política exterior de los Estados, dijo Varela Fariña. La acción cultural de España en el exterior cuenta, para lograr sus objetivos, con importantes herramientas. El modelo de política cultural exterior, agregó, se encuentra en permanente evolución en un contexto de múltiples actores.

La cultura española incluye las culturas relacionadas con las cuatro lenguas oficiales que existen en España desde 1972. Por lo tanto, indicó el conferencista, hay un componente geográfico y otro cultural.

“La cultura es parte del desarrollo humano”, manifestó Varela Fariña. Es también “una industria porque produce puestos de trabajo, beneficios y, por lo tanto, desarrollo”, explicó.

A su vez, la cultura está relacionada con la diplomacia. Partimos de la base de que existe una diplomacia convencional y otra pública, dijo. Esta última sería la que complementa los canales ordinarios de las relaciones entre los países.

Y, dentro de esa diplomacia pública, una parte muy importante la compone la diplomacia cultural, agregó. Esta tiene un carácter tanto público como privado.

“Cuando hablamos de la diplomacia cultural, no estamos hablando de la politización de la cultura, sino de crear un marco idóneo, una relación política y cultural con otros países, basados en el respeto mutuo y en el diálogo”, aclaró Varela Fariña.

Olvidarnos del estereotipo

La promoción cultural crea una presencia de España o de lo español en el exterior que conlleva, además, todos los fines para los cuales se ha creado esta política cultural, indicó el conferencista.

En esencia, señaló, se trata de dar una imagen de España exenta de estereotipos, con fines turísticos, económicos, de desarrollo, amistad y cooperación en todos los ámbitos.

“Cuando hablamos de la realidad española tenemos que olvidarnos del estereotipo que se ha ido creando de España. En el siglo XIX se generó una imagen folklórica que todavía vive hoy. La idea es mostrar que en España existe algo más que el flamenco. Todavía somos presos de ese tópico que queremos romper”.  

“Donde sí estamos posicionados entre los top 10, los top cinco o top tres es desde el punto de vista de nuestra cultura”, agregó.

Promoción y cooperación

Según Varela Fariña, la cultura tiene que ir de la mano de acciones realizadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

“La promoción se refiere a lo que hagamos en Francia, Uruguay, Estados Unidos y en todos los países del mundo. Sin embargo, la cooperación cultural está dirigida a países en vías de desarrollo”.

Las actividades no solo son diferentes, sino que proceden de presupuestos diferentes. La promoción procede del Ministerio de Asuntos Exteriores. El presupuesto destinado a la cooperación cultural procede de la Agencia Española de Cooperación.

La promoción cultural trata de dar a conocer la cultura española en el exterior. La cooperación sigue el viejo lema: “Si le das pescado a un hombre, comerá un día. Si le enseñas a pescar, comerá siempre”.

“Enseñarle a pescar” significa hacerle llegar su conocimiento a aquellos países que lo necesitan. De esa manera, se crea una incipiente industria cultural en la que España participa desde el principio.

El consejero cultural es el encargado de coordinar la acción cultural exterior, tanto en los aspectos de cooperación como en los de promoción. Esta figura es primordial en las embajadas. “Es el instrumento que tenemos para hacer llegar, a cada país, nuestras ofertas o lo que el país nos solicite”, dijo Varela Fariña. 

“Nosotros cuando traemos a un artista a Uruguay, lo traemos, no como un artista estrictamente español sino como uno que, de alguna forma, se identifica con algo vinculado España. Puede ser catalán, gallego, madrileño”.